Los misterios de Eleusis https://t.co/w2AYjoNIqD #grecia— Historia Antigua (@akropolisblog) 23 de septiembre de 2017
Entrada destacada
Edificios de Espectáculos
Para terminar las floralia hoy se celebraban ludi circenses (carreras de caballos) en el Circo Máximo de Roma. pic.twitter.com/vkKjzLb9yp — ...
Mostrando entradas con la etiqueta Legado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Legado. Mostrar todas las entradas
sábado, 30 de septiembre de 2017
Religiones Mistéricas
Etiquetas:
LECTURAS Y CURIOSIDADES CLÁSICAS,
Legado,
Religión
domingo, 19 de marzo de 2017
Recreación del Teatro de Segóbriga
En este enlace se tratan las novedades del Parque Arqueológico Romano más importante de Castilla La Mancha.
Etiquetas:
Arte,
LECTURAS Y CURIOSIDADES CLÁSICAS,
Legado,
Noticias,
Romanización
miércoles, 22 de febrero de 2017
Cupido y Psique
Escultura neoclásica de Antonio Cánova.
En este documento aparece el mito y las imágenes posteriores que lo ilustran, realizado por vuestra compañera de 3ºESO, Alma.
Eros y Psique by JOTACLAS on Scribd
Etiquetas:
Arte,
Cupido y Psique,
Legado,
Mitología
viernes, 2 de diciembre de 2016
Helenismos en el español
En este enlace se trata la historia de estos términos en nuestra lengua.La herencia del teatro griego en palabras de cada día https://t.co/uQEnk8JxFG pic.twitter.com/GR3Y81abTM
— Mi Mundo Griego (@MiMundoGriego) 27 de noviembre de 2016
Lo copio a continuación:
Las palabras del título son algunos de los helenismos del español contemporáneo a los que aludió el prof. Jorge Bergua Cavero de la U. de Málaga en su interesante conferencia “Helenismos en el español contemporáneo” dentro del curso Latín y griego para el siglo XXI, organizado por la SEEC, sección de Salamanca (detalles en este enlace). El prof. Bergua autor de la mejor monografía sobre el tema referida al español, Los helenismos del español. Historia y sistema, Gredos, Madrid 2004 (que se puede descargar libremente con su consentimiento en www.academia.edu).
Como explicó, escuela (σχολή) o timbre (τύμπανον) son ejemplos de helenismos españoles procedentes de términos griegos integrados ya en el vocabulario latino (schola y tympanum están en latín desde el s. II a.C.); en el caso detimbre no llega al español directamente del latín, sino a través del francés, por eso el Diccionario de la Lengua Española no menciona ni el griego ni el latín en su información etimológica, como vemos en este enlace.
Sin embargo, esa no es la historia de la mayor parte de los helenismos que están hoy en uso en español; proceden en su mayoría de términos científicos o técnicos, introducidos a partir del s. XVIII, y en la mayor parte de los casos llegan al español desde otras lenguas modernas; se trata de términos cultos que solo ocasionalmente se generalizan en lenguaje cotidiano. Normalmente son palabras en las que los filólogos clásicos (o los científicos de cada especialidad concreta) reconocen sin problema sus lexemas y es relativamente fácil explicar su significado en la nueva acuñación; ello se debe a que es un vocabulario artificial que tiene partida de nacimiento conocida a menudo. Por ello el prof. Bergua prestó mayor atención a aquellos en los que se observan fenómenos lingüísticos asociados.
Uno muy conocido y del que se pueden encontrar ya ejemplos en latín clásico es la hibridación, es decir, composición a partir de un elemento léxico latino y otro griego de un nuevo compuesto. En este sentido, comentó el caso de nuevos híbridos de inglés y griego y las confusiones a las que da lugar; así, a partir de anorexia, se creó bigorexia (big ‘grande’ y orexia ‘apetito’ en el sentido de ‘deseo’ y por influjo de su uso en anorexia como ‘deseo patológico’) cuyo significado en inglés es según el Oxford English Dictionary ‘dismorfia muscular’ o ‘preocupación excesiva por tener una musculatura fuerte y grande’. Los hablantes españoles han entendido que es un compuesto devigor y -orexia y, en un fenómeno de etimología popular y amalgama (fenómeno del que se habla más abajo) escriben vigorexia.
Otro fenómeno es el acortamiento, así cine por cinematógrafo, bici por biciclo,foto por fotografía, metro por metropolitano, debidos a que suelen ser términos excesivamente largos para el gusto de los hablantes, y lo son porque proceden de composición de dos o tres elementos léxicos. Como se ve por los ejemplos citados, estos acortamientos no respetan en muchos casos los lexemas originales que quedan truncados al medio, así el caso de -ci enbici.
Otro de estos fenómenos son las amalgamas, compuestos que no respetan tampoco la integridad de los lexemas de los que proceden. Así en juegos paralímpicos, paralímpico procede de parapléjico y olímpico, es decir, en origen, su significado era ‘juegos olímpicos para parapléjicos’, aunque muchos hablantes reinterpreten el significado de para- en el compuesto, en la idea de que son juegos paralelos a los juegos olímpicos.
De la misma forma a partir de narcótico como ‘estupefaciente’ se pasó a que solo narco- tuviera ya ese significado y de ahí compuestos como narcotráfico,que fue el punto de partida para narcodólar como ‘dinero obtenido por el tráfico ilegal de estupefacientes’ y dando un paso más narco por sí solo significa ya ‘narcotraficante’, tal y como recoge el DLE y vemos en este enlace. Fenómenos parecidos pueden observarse en el paso de cibernética a cíber en el sentido de cibercafé.
En definitiva una conferencia muy estimulante sobre los derroteros que van tomando las lenguas modernas a medida que disminuye el conocimiento del latín y griego.
Francisco Cortés Gabaudan
Etiquetas:
1º BACHILLERATO,
3º ESO,
GRIEGO,
Helenismos,
Legado
jueves, 1 de diciembre de 2016
El Partenón de Atenas
En este enlace os dejo el artículo sobre la Acrópolis de Atenas, publicado en la Revista National Geographic, que también os copio a continuación.
En este otro enlace, un artículo sobre las catástrofes que ha sufrido esta gran obra de arte.
En este otro enlace, un artículo sobre las catástrofes que ha sufrido esta gran obra de arte.
Tras la destrucción de la Acrópolis por los persas en 480 a.C., Pericles proyectó la construcción en la colina sagrada de un majestuoso templo a mayor gloria de Atenea
Para conmemorar la victoria sobre los persas en Maratón en el año 490 a.C.,
los atenienses decidieron construir un templo a Atenea sobre la colina sagrada
de la Acrópolis, que dominaba la ciudad. Diez años después, un nuevo ejército
persa irrumpió en Grecia y, tras franquear el paso de las Termópilas, arrasó la
ciudad de Atenas. Los vengativos persas se ensañaron especialmente con
los edificios religiosos de la Acrópolis, de modo que el nuevo templo, que
estaba todavía en fase de construcción, fue destruido hasta sus cimientos.
Fidias se centró en la decoración escultórica del
conjunto, mientras de la construcción se encargaban dos arquitectos, Ictino y
Calícrates; el ingeniero romano Vitrubio, que escribió cuatro siglos más tarde, menciona
a un tercer arquitecto llamado Carpión del que no tenemos más noticias. No
sabemos el tipo de relación que mantenían los arquitectos y la forma en que se
ocupaban de los trabajos. Las obras necesitaron, además, gentes dedicadas a los
más variados oficios: canteros, albañiles, carpinteros, doradores, pintores,
escultores, herreros, modeladores de cera, transportistas y operadores de
poleas.
Sabemos por las inscripciones que los trabajadores
eran ciudadanos de Atenas, metecos (extranjeros con carta de residencia) y
esclavos; y que todos cobraban lo mismo por el mismo trabajo. Las labores
especializadas se retribuían a razón de un dracma por día. Por sorprendente que
nos parezca, los arquitectos cobraban un dracma también, a pesar de su
responsabilidad.
De la cantera a la obra
El templo se realizaría por entero con el mármol
procedente del monte Pentélico, que se levantaba a unos 16 kilómetros al
noreste de Atenas. Era un brillante mármol blanco que con el paso del tiempo
adquiría una fina pátina dorada por las inclusiones de hierro y cuya dureza lo
hacía especialmente indicado para la construcción. Sobre la vertiente suroeste
de la montaña todavía se puede reconocer la zona de la cantera donde se extrajo
el mármol para los edificios de la Acrópolis; sólo para el Partenón se
utilizaron 22.000 toneladas.
Los canteros separaban bloques de la misma altura por
medio de canales tallados con cincel. Luego se hacían agujeros alargados
paralelos a la veta del mármol y se introducían en ellos cuñas de madera.
Cuando éstas se mojaban, se hinchaban y desprendían el bloque de mármol del
resto de la roca. El bloque se trabajaba en la misma cantera hasta casi
darle la forma definitiva; sólo se dejaba por pulir una capa de pocos
centímetros. La pieza resultante debía ser lo más ligera posible para facilitar
el transporte.
Una vez terminadas, las piezas descendían ladera abajo
a bordo de trineos que discurrían por una especie de pista visible aún hoy. A
ambos lados de la pista había unos agujeros cuadrados donde encajaban unas
estacas de madera por donde se pasaban unas cuerdas atadas al trineo para
controlar la velocidad de descenso. Al pie de la montaña se cargaban
los bloques en unos carros tirados por bueyes y se llevaban a la ciudad en un
viaje que podía durar hasta dos días. En la obra, los bloques se alzaban
por medio de poleas y grúas; las piezas del Partenón no eran de grandes
dimensiones, precisamente para facilitar su manejo.
Los arquitectos aprovecharon los cimientos del antiguo
templo destruido por los persas, pero hubo que ampliarlos hacia el lado norte
de la explanada de la Acrópolis. El nuevo templo iba a ser más ancho,
y contaría con ocho columnas en las dos fachadas o lados cortos y 17 en los
lados largos. A continuación, se elevaron tres escalones y sobre el superior,
llamado estilóbato, se levantó la columnata exterior o peristilo.
Cada columna estaba formada por diez o doce tambores. Como el estilóbato no era totalmente plano había que hacer cuidadosos ajustes para asentar los tambores de las columnas. Apoyados en ellas se colocaron los arquitrabes, bloques de mármol dispuestos en forma horizontal. Y sobre ellos se añadió el friso, en cuya decoración se alternaban triglifos y metopas.
Cada columna estaba formada por diez o doce tambores. Como el estilóbato no era totalmente plano había que hacer cuidadosos ajustes para asentar los tambores de las columnas. Apoyados en ellas se colocaron los arquitrabes, bloques de mármol dispuestos en forma horizontal. Y sobre ellos se añadió el friso, en cuya decoración se alternaban triglifos y metopas.
Los triglifos eran rectángulos de mármol decorados con acanaladuras: se trataba de una representación en piedra del final de una viga, que recordaba los primitivos templos de madera. Las metopas, con figuras esculpidas en altorrelieve, se situaban entre los triglifos. Había 92 metopas, que rodeaban todo el templo. Puesto que las metopas eran parte de la estructura que debía soportar el techo fueron las primeras esculturas realizadas para el edificio y, seguramente, la necesidad de acabarlas rápidamente explica que Fidias tuviera numerosos colaboradores.
A continuación se levantaron los muros del templo. Los
sillares se ponían uno sobre otro sin argamasa y se enlazaban por medio de
abrazaderas de hierro que luego se recubrían de plomo para evitar la oxidación.
Dentro del templo se crearon dos estancias totalmente separadas por un muro
interior. En la más amplia, la naos (a la que se accedía por el pórtico
delantero, el principal), se alojaría la monumental estatua criselefantina que
estaba realizando Fidias. Quien entrase en la naos, iluminada por unas ventanas
a los lados de la puerta, quedaría sobrecogido ante la imagen de Atenea.
La escultura de la diosa se alzaba en medio de un
marco escenográfico imponente, formado por dos pisos de columnas dóricas que
recorrían las paredes laterales y el fondo de la estancia. Esta innovación, tal
vez concebida por Fidias, fue copiada posteriormente en otros templos, como el
dedicado a Hefesto en el ágora ateniense, o el de Basas en el Peloponeso, obra
de Ictino, uno de los arquitectos del Partenón. La anchura del edificio, con
sus ocho columnas en las fachadas, contribuía al mismo propósito: conseguir
un espacio excepcionalmente amplio, más apropiado para el lucimiento de la
monumental estatua.
La otra estancia, a la que se accedía por el pórtico
trasero, era mucho más pequeña. En ella, los arquitectos decidieron usar cuatro
esbeltas columnas jónicas para sostener el techo, en lugar de un doble piso de
columnas dóricas. Esta sala, donde se guardaba el tesoro de la ciudad,
era la que recibía el nombre de Partenón, "cámara de las doncellas",
por ser, en principio, un espacio destinado a las jóvenes que cumplían un
importante papel en el culto a Atenea. Ya en el siglo IV a.C., este nombre pasó
a designar todo el edificio en su conjunto.
En la parte exterior del muro se decidió añadir un
friso, de un metro de altura, que rodearía el templo en su totalidad, con unos
160 metros de longitud. Parece que fue una alteración del proyecto decorativo
inicial, y no se sabe con seguridad si se esculpió allí mismo o en el taller.
En todo caso, representaba un considerable esfuerzo para un elemento que se
situaba a doce metros del suelo y que no iba a ser especialmente visible desde
fuera del templo. De nuevo podemos pensar que Fidias se encargó del diseño del
conjunto que luego plasmaron en el mármol diversos artistas. El friso parece
que representaba la procesión de las Panateneas, una procesión cívica que
cada año subía a la Acrópolis para ofrecer un nuevo peplo o vestido a la
estatua de la diosa.
Los detalles finales
Finalmente se construyó el techo, formado por un armazón de madera que sostenía las tejas. Éstas se solían hacer de barro cocido, pero en el Partenón se decidió usar también mármol. Las tejas eran planas y en sus uniones, para conseguir que el tejado fuera impermeable, se colocaba otra, la "teja de cubierta", que en el alero del edificio se remataba con un elemento decorativo llamado antefija, con forma de cabeza o palmeta, para romper la monotonía de la línea recta del tejado.
Cuando el templo estaba prácticamente terminado se
eliminaron las protuberancias de los sillares y de los tambores –las que se
habían empleado para elevarlos mediante sogas–, y se realizó el estriado de las
columnas. Ésta era una tarea sumamente delicada, pero aportaba una gran belleza
al monumento. Sólo el primer tambor de la columna, que se apoyaba sobre el
estilóbato, se estriaba antes de su colocación para evitar que en el proceso se
dañase el pavimento del templo. Finalmente, las superficies de las columnas se
alisaron y pulieron con tal cuidado que apenas se pueden ver las
junturas o uniones de las piezas.
El templo, con la estatua en su interior, se inauguró
en el festival de las Panateneas del año 438 a.C., cuando aún faltaban las
esculturas de los frontones. Por entonces, Fidias fue acusado de apropiarse de
parte del oro destinado a la efigie de Atenea y de haberse representado en el
escudo que portaba la diosa, por lo que tuvo que marchar al exilio. Los
frontones se terminaron sin contar con su mano, aunque, sin duda, se siguieron
los modelos que había preparado, y se colocaron en el año 433 a.C. En adelante,
el Partenón, creado para demostrar la grandeza y el poder de Atenas, se
convirtió, por su singular perfección y belleza, en el símbolo de la ciudad y
de toda la civilización griega.
PARA SABER MÁS
La ciudad antigua. Peter Connolly. Acento, Madrid, 1998.
La ciudad antigua. Peter Connolly. Acento, Madrid, 1998.
El friso del Partenón. Ian Jenkins. Electa, Barcelona, 2004.
miércoles, 30 de noviembre de 2016
Costumbres romanas
Muñeca de Ivori. Juguete infantil romano de marfil, con brazos y
— iberHistoria (@iberHistoria) 27 de noviembre de 2016
piernas articulados. Siglos III o IV d.C. Museo Arqueológico de Tarragona. pic.twitter.com/ipjw30twBl
En este enlace y en este otro enlace aparece un interesante artículo sobre esas costumbres que hemos heredado de los romanos pero no lo sabíamos.
Aquí os dejo los dos artículos completos.
El primer aspecto que trataremos será el matrimonio. Este se corresponde con el término latino connubium (además de otros) y era considerado por los romanos como un acuerdo o contrato entre familias, lideradas por el pater familias, cuya finalidad principal era la de legitimar la gens y preservar los cultos y costumbres familiares.
El último aspecto es el de las supersticionesen Roma. Podemos definir la superstición como una creencia sin fundamento racional que consiste en atribuir carácter mágico o sobrenatural a determinados sucesos aleatorios durante la vida cotidiana.
Costumbres latinas de hoy (I)
Siempre se dice que el latín, así como el griego, no tiene cabida hoy en día. Que es algo del pasado y que ya no sirve para nada. La gente que suele mantenerse firme en esta postura realmente no conoce que, muchas de las costumbres y la cultura que poseemos hoy en día, procede de Grecia y Roma. Todas estas costumbres han sido adaptadas a causa del paso del tiempo, de la religión, del cambio de pensamiento y demás factores. Vosotros, lectores, seréis quienes juzguéis las similitudes y diferencias entre las costumbres latinas que explicaremos a continuación y la realidad de hoy día.
El primer aspecto que trataremos será el matrimonio. Este se corresponde con el término latino connubium (además de otros) y era considerado por los romanos como un acuerdo o contrato entre familias, lideradas por el pater familias, cuya finalidad principal era la de legitimar la gens y preservar los cultos y costumbres familiares.
Existían también distintos tipos de matrimonio. De entre los más famosos destacar el matrimonio cum manu o ad manus, en el que el marido tenía derecho sobre los bienes de la esposa. En contraposición a este existía el matrimonio sine manu en el cual dichos bienes seguían siendo competencia del padre de la novia. Uno de los aspectos a destacar era el uso del anillo de compromiso. Sabemos que los romanos gustaban de todo tipo de ajuares y joyas e incluso introdujeron la costumbre de que ambos contrayentes llevaran un anillo como muestra de su compromiso y a modo de “firma del contrato”.
Como todo contrato obviamente podía ser anulado por distintas causas. Estas podían ser la muerte de un cónyuge, pérdida de la ciudadanía, adulterio y demás. A su vez, existían alternativas al matrimonio como el concubinato (convivencia de un hombre y una mujer con una serie de reglas) o el contubernio (convivencia de esclavos con hombres libres o esclavos con sus semejantes).
Otro aspecto del que vamos a hablar a continuación es del ámbito funerario. Las ceremonias relacionadas con el funeral (funus) en Roma variaban según el rango económico del fallecido. Así podemos distinguir funus militare, funus publicum o funus imperatorum entre otros. Este rango que giraba en torno a las riquezas afectaba también en el sepulchrum y su decoración, más monumental para las gentes ricas y mucho más humilde para las clases más bajas. Además en Roma se hubo de moderar el lujo en los funerales ya que las personas más ricas comenzaron a excederse en la decoración y en el encargo de tumbas monumentales.
Todos estos tipos de funus anteriormente mencionados tenían en común la celebración de una procesión funeraria (pompa) que solía hacerse de noche con el difunto conducido en un feretrum hasta la necrópolis situada extra muros. Podemos destacar también la creación de diferentes tipos de tumbas. Destacan la tumba en caja, las ánforas o las cajas de madera cerradas con clavos.
El último aspecto es el de las supersticionesen Roma. Podemos definir la superstición como una creencia sin fundamento racional que consiste en atribuir carácter mágico o sobrenatural a determinados sucesos aleatorios durante la vida cotidiana.
Los romanos gustaban mucho de estas creencias paranormales e incluso podríamos hablar de su trato en el ámbito público y privado. En cuanto al primero sabemos de la presencia de augures y otros sacerdotes encargados de la predicción del futuro o de procurar el bienestar de la ciudad realizando una serie de ritos y cultos a los distintos dioses. Esta es la causa de la realización estricta de los ritos en Roma. En el ámbito privado se alude a las ceremonias en el lararium del hogar a los distintos dioses domésticos.
Algunas de estas supersticiones eran, por ejemplo, la caída de un cuadro, ver la luna nueva desde la ventana o tropezar al salir por el umbral de la puerta.
Costumbres latinas de hoy (II)
Os presentamos a continuación la segunda parte de las Costumbres latinas de hoy ya que a muchos de los lectores de este blog les interesó conocer algunos aspectos más y demás curiosidades que mantenemos en nuestros días y que provienen del mundo grecolatino. Debemos tener presente, como ya dijimos en el anterior artículo, el hecho de que aunque estas costumbres nos lleguen desde este mundo siempre tendrán sus variantes y no serán exactamente las mismas. Igualmente será vuestro trabajo observar y juzgar las similitudes y diferencias de los siguientes aspectos con la actualidad.
El primer tema del que vamos a hablar será el del calendario. Durante el reinado del primer rey de la monarquía, Rómulo, no existían reglas para regular el calendario y por eso se decidió acomodarse al ciclo lunar. Los años se dividirían en meses y cada uno de estos se nombraría según el culto a distintas divinidades. Estos meses son los mismos que tenemos hoy en día, pero varían en ciertos aspectos.
La primera reforma del calendario la realizaría Julio César, quien cambiaría el nombre del mes Quintilis a Iulius para dedicarlo a su persona. Posteriormente el mes Sextilis cambiaría su nomenclatura por el de Augustus, para hacer honor a Augusto. He aquí el nacimiento de nuestros meses Julio y Agosto.
César sería también quien adaptaría el calendario al curso solar tomando como base la medida que tenía Egipto. Entonces el año constaría de 365 días y 6 horas acumulables para añadir un día más en Febrero cada cierto tiempo, aunque los romanos repetirían el día 24 de este mes y no añadirían el día 28 como hacemos nosotros en la actualidad. Los demás meses contendrían los mismos días que tienen hoy en día.
La última reforma la realizaría Gregorio XIII, consiguiendo finalmente el calendario actual que fue propuesto en el s. XVI ya que se había producido un grave desfase horario y se debían tomar medidas para poder regularlo. Por ello, en 1582 se decidió pasar del día 4 de Octubre al día 15 directamente, y fue así como quedó regularizado el año.
El siguiente aspecto será el de la educación. En los primeros tiempos el pater familias se ocupaba personalmente de la formación de sus liberi y la mater familiasse hacía cargo de ellos hasta los siete años. Acogiendo la tradición griega, en ocasiones se contrataba a un pedagogo que sería el responsable de la educación de los niños hasta la pubertad.
En cuanto a la schola, sabemos que estaba regida por el calendario religioso al igual que en nuestros tiempos. Las clases se daban por la mañana y era mixta hasta los doce años. Un grammaticus era el responsable de la enseñanza de los niños en cuanto a la mitología y literatura clásica, mientras que las niñas serían consideradas adultas a los catorce años para convertirse en matronas, pero algunas podían tener un preceptor que les enseñara también literatura. En esta época la educación intelectual de la mujer no era de suma importancia.
En época tardorrepublicana se produjo un cambio en la formación intelectual de las mujeres a causa de la situación política, el contexto cultural y la influencia del surgimiento de mujeres cultas en sociedad. Estas mujeres cultas serían muy criticadas por autores de la época como Juvenal, quien es considerado uno de los autores de las sátiras más misóginas existentes (sátira VI). La lucha de la mujer por la igualdad está llevando siglos de esfuerzo y podemos ver aquí un ejemplo de hasta dónde nos podemos remontar en el trato de esta cuestión.
El último aspecto a comentar, y puede que el más curioso, es el asunto de la sexualidad. Se suele tener una idea equivocada de la libertad sexual que podía existir en Roma o Grecia. La sexualidad no era ni un tema tabú ni un tema del que se pudiera hablar con total tranquilidad y de forma abierta. Nos vamos a centrar en la prostitución en Roma.
La prostitución era un oficio mal visto por la sociedad, pero esto no impidió que se desarrollara de forma natural como cualquier otra actividad comercial. La ejercían tanto hombres como mujeres. Las leyes no iban en contra de la práctica del oficio, pero sí estigmatizaba al conjunto de prostitutos otorgándoles el título de infames, es decir, aquellos “faltos de buena reputación”. Se les prohibía casarse, heredar y prestar testimonio en juicios. Básicamente, quedaban apartados de la vida social.
Las mujeres que quisieran realizar este tipo de actividades estaban obligadas a registrarse ante la oficina del edil. Una vez inscritas recibían la licentia stupri, que suponía el tener que pagar un impuesto llamado vectigal meretricium para poder trabajar en lugares públicos.
En este enlace podéis leer la primera parte de este artículo: Costumbres latinas de hoy (I)
Etiquetas:
LECTURAS Y CURIOSIDADES CLÁSICAS,
Legado,
Vida Cotidiana
miércoles, 2 de marzo de 2016
martes, 2 de junio de 2015
sábado, 18 de abril de 2015
el Macellum de Marcelo en Roma y las Tabernae de Roma
En estas imágenes aparece tanto la reconstrucción de este espacio público como los restos romanos que se conservan en la actualidad en Roma.
El término tabernae designaba, en la antigua Roma, a todo tipo de pequeños establecimientos comerciales, tiendas, talleres y otros locales de usos varios, donde solían hacerse las compras diarias durante la mañana a excepción, precisamente, de lo que en la actualidad entendemos por taberna y que, en aquella época, se equipararía a las thermopolia, cauponae, y popinae. Estos establecimientos abrían sus puertas a partir del mediodía y cerraban los últimos.

Tras una jornada de compras, y con el ajetreo propio de una gran urbe como Roma con mas de un millón de habitantes, para “matar el gusanillo” no faltaban, en cada calle, estos locales de comida rápida, donde por precio muy asequible, se podian tomar platos preparados y un vaso de vino romano, generalmente aguado.
El mostrador tenía forma de L , orientado hacia la calle con unas hornacinas circulares para mantener los alimentos preparados fríos bien calientes. Los clientes tomaban sus alimentos y los pagaban en el mostrador.
- Las thermopolia, eran los snack-bar de la Roma antigua. Vendían alimentos en un mostrador y era donde los romanos solían acudir a beber vino.
- Las cauponae y popinae eran lugares de comida rápida, una especie de McDonals de hoy en dia, parada obligada de muchos transeúntes.
- Estos locales eran locales impropios de las clases altas.
- La entrada de mujeres estaba terminantemente prohibida
- Cerraban más tarde que el resto de negocios
LAS CAUPONAE
Las funciones de las cauponae, popinae y thermopolia terminaron por confundirse, de modo que en todos ellos solía ofertarse comida e, incluso,alojamiento. Los más pobres, aquellos que no disponían de hornos en los exiguos cubículos de las viviendas de alquiler, podían acudir a estos establecimientos paracalentar la comida. Algunas caupona eran posadas u hoteles que proveían alojamiento y en algunos casos un menú en base a vino, carne y pan.
Las Cauponae eran pequeñas tabernas que tenían diversas finalidades.La principal era ofrecer comida rápida que permitía a los romanos “matar el gusanillo” mientras disfrutaban de sus actividades cotidianas.
Su oferta culinaria se centraba en comidas frías como chacinas o quesos siempre mojados con vino. Podías tomarlas allí, aunque siempre de pie en la barra porque no había sillas ni mesas.
Estas Cauponae eran mas propias de las gentes sencillas ya que, moralmente, estaba mejor visto comer en casa, cosa que solían hacer las clases más altas.
En este enlace aparece más información sobre el tema y es el mismo del que he sacado la información y las imágenes
Suscribirse a:
Entradas (Atom)














